El Giro de Italia 2026 no terminó como Enric Mas había imaginado. El ciclista mallorquín afrontaba por primera vez la ronda italiana como líder de Movistar Team y con la ilusión de pelear por los puestos destacados de la clasificación general, pero las tres semanas de competición acabaron dejando un sabor agridulce tanto para él como para el conjunto telefónico.
La carrera comenzó con buenas sensaciones para el corredor de Artà, aunque pronto aparecieron las dificultades. Una jornada especialmente complicada en la alta montaña le hizo perder un tiempo valioso y condicionó gran parte de su Giro. A partir de ese momento, el objetivo pasó de pelear por la clasificación general a intentar aprovechar oportunidades parciales en etapas de montaña, algo que tampoco terminó de materializarse.
Un rendimiento lejos de lo esperado
Mas finalizó la carrera lejos de las posiciones que acostumbra a ocupar en las grandes vueltas. Acostumbrado a ser uno de los ciclistas españoles más fiables en pruebas de tres semanas, el mallorquín no logró encontrar la regularidad que le había permitido firmar grandes actuaciones en el Tour de Francia o en la Vuelta a España durante los últimos años.
El propio balance realizado desde el entorno de Movistar refleja esa sensación de oportunidad desaprovechada. El equipo acudía al Giro con la intención de tener presencia en la clasificación general y de pelear por etapas, objetivos que finalmente quedaron lejos de cumplirse.
También conviene analizar el Giro dentro del contexto de la temporada. Enric Mas llegó a la carrera después de una primavera irregular, marcada por algunos problemas físicos y por resultados discretos en varias pruebas importantes del calendario.
Además, el nivel de exigencia en las grandes vueltas continúa creciendo año tras año. La aparición de nuevas generaciones de corredores y el altísimo ritmo impuesto por los favoritos convierten cualquier contratiempo en una losa difícil de superar.
Pese a ello, el mallorquín volvió a mostrar una de sus principales virtudes: la capacidad para completar una gran vuelta incluso cuando las piernas no acompañan como esperaba. Lejos de abandonar o desconectarse de la carrera, siguió compitiendo hasta Roma y acumulando kilómetros de calidad de cara a los próximos objetivos.
La mirada puesta en el Tour
Ahora el foco se traslada al Tour de Francia. Históricamente, la ronda francesa ha sido el escenario donde Enric Mas ha firmado algunas de las mejores actuaciones de su carrera y donde espera reencontrarse con las sensaciones que no terminaron de aparecer en Italia.
A sus 31 años, el corredor de Artà sigue siendo una de las referencias del ciclismo español y el principal líder de Movistar Team para las grandes vueltas. El Giro no ha sido el resultado esperado, pero tampoco cambia la trayectoria de un ciclista que ha demostrado durante años una notable capacidad para rehacerse de los momentos complicados.
La ronda italiana deja autocrítica y margen de mejora, pero también una nueva oportunidad. Y esa llegará dentro de apenas unas semanas en las carreteras del Tour.





