La sala de máquinas del Mallorca contará con un nivel “casi” de Primera División. De hecho, será así porque muchos de sus integrantes ya jugaron el año pasado en la categoría de oro del fútbol español.
A la continuidad de Darder y Morlanes, se sumó hace unos días la de Pablo Torre, el que, a ojos de gran parte del mallorquinismo, es el mejor “fichaje” de la temporada. El cántabro considera que el proyecto es una buena oportunidad para seguir creciendo y formará parte de un centro del campo que se completa (a expensas de más movimientos) con la llegada de Álex Sala que también ha militado en el Lecce disputando 9 partidos en Serie A.
La renovación de Jan Salas hasta 2029 como apuesta de futuro, también aporta juventud a la medular y la polivalencia de Arnau Puigmal, le puede hacer actuar en algunas posiciones del eje. Piezas que, junto a Antonio Sánchez y Dani Luna conforman una medular de muchos kilates para la Segunda División.
Eso sí, todavía quedan movimientos por concretarse. La salida de Samu Costa es segura, el jugador más cotizado del equipo pondrá rumbo a Arabia dejando un buen montante en las arcas de Son Moix. El mercado es largo y no se descartan más movimientos en el centro del campo, pero, lo cierto, es que la sala de máquinas en la isla esta muy engrasada.





