Cinco días después del durísimo golpe sufrido ante el Real Jaén en la final por el ascenso a Primera Federación, Patrick Messow y Marc Julià pasaron por los micrófonos de Radio Marca Baleares para analizar el presente y el futuro inmediato del Atlético Baleares. La derrota sigue escociendo, pero la principal preocupación ya no está únicamente en el césped. El club se encuentra pendiente de la decisión que adopte Ingo Volckmann, propietario y principal sostén económico de la entidad, mientras la dirección deportiva trabaja para planificar una nueva temporada en Segunda Federación.
Aunque ambos reconocen la enorme decepción por haberse quedado nuevamente a las puertas del ascenso, también defienden el trabajo realizado durante un curso en el que el equipo volvió a pelear por el liderato hasta el final, firmó una destacada participación copera y logró reconectar con buena parte de la masa social blanquiazul.
El futuro económico, pendiente de Ingo Volckmann

FOTO: Atlético de Baleares
La gran incógnita que sobrevuela actualmente el Estadio Balear tiene nombre y apellido: Ingo Volckmann. El propietario alemán volvió a realizar un importante esfuerzo económico para construir una plantilla diseñada para ascender, pero el objetivo volvió a escaparse en el último momento.
Patrick Messow reconoció que existe preocupación dentro del club porque la continuidad del proyecto tal y como se conoce actualmente depende en gran medida de la decisión que tome el empresario alemán.
"Tienen motivos para estar preocupados porque hemos dicho que este año era importante para el club y para Ingo Volkmann a nivel personal. Nos marcamos un objetivo para que siguiera estando motivado y enganchado y la verdad que estamos todos preocupados en ese sentido".
El director general explicó que tras la derrota apenas ha habido conversaciones con el propietario.
"Desde que pitó el árbitro, no hemos vuelto a hablar hasta este jueves. Queremos darle tiempo para desconectar y olvidar lo que ha pasado y hemos empezado a concretar cosas. Estamos a la espera de su decisión, después de plantearle varios escenarios. Depende de lo que diga, tomaremos una idea u otra".
Messow aseguró que Volckmann atraviesa días complicados tras otro golpe deportivo.
"Está triste, dolido y cabreado, todo lo que la gente se pueda imaginar cuando no salen las cosas, pero después de unos días uno piensa y realmente entiende que se han hecho bien las cosas. Han faltado un par de minutos para conseguir el objetivo. Hemos estado arriba todo el año, hemos hecho una Copa del Rey increíble, muchos fallos no hemos hecho. Eso es una realidad, tan real como que no hemos conseguido el objetivo. Excepto conseguir el ascenso, no se podía llegar más lejos prácticamente. Ingo esto lo ve".
Messow insistió en que el futuro inmediato de la entidad dependerá directamente de la capacidad económica con la que se pueda trabajar durante el verano.
"No es ningún secreto que el proyecto del año que viene pasa por saber el potencial económico del que dispondremos, y tiene que informarnos él de lo que está dispuesto a hacer. A partir de ahí, nos moveremos y lo haremos lo mejor posible".
“La inversión de Ingo no va a ser igual este año. No nos lo ha confirmado, pero yo doy por hecho que eso no”
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista llegó cuando Messow fue preguntado por la inversión que realizará Volckmann la próxima temporada.
Aunque dejó claro que todavía no existe una decisión definitiva, sí dio a entender que el presupuesto volverá a sufrir ajustes.
"No va a seguir igual este año. No nos lo ha confirmado, pero yo doy por hecho que eso no. Además, yo tampoco le aconsejaría eso".
Aun así, quiso transmitir tranquilidad a la afición respecto a la continuidad institucional del proyecto.
"Él seguirá y si no siguiera, sería dejando el club en buenas manos. No se irá dejando al club muerto".
Además, recordó que el club lleva varias temporadas reduciendo el gasto sin que eso haya impedido mantener la competitividad.
"Llevamos cuatro años seguidos bajando el presupuesto y hemos dado resultados, haciendo más puntos que el año pasado con menos presupuesto. Que Ingo no vaya a invertir tanto como el año pasado no quiere decir que vayamos a hacer mala temporada. Me da igual la cifra que tengamos. Eso lo tiene que decidir él. Nuestra ambición va a ser la misma".
La derrota ante el Real Jaén ha reabierto inevitablemente el debate sobre las responsabilidades dentro del proyecto. Después de varios años quedándose a las puertas del ascenso, Patrick Messow fue cuestionado directamente sobre si llegó a plantearse abandonar el cargo.
Su respuesta fue tan sincera como contundente.
"Sí lo he pensado un par de veces, porque cuando te llevas un palo así, es jodido, sobre todo para nosotros que estamos tan cerca. Te lo preguntas, reflexionas y lo piensas".
Sin embargo, aseguró que la situación actual del club y la postura de Volckmann le impiden dar un paso al lado.
"No he dimitido porque el presidente me ha dicho que no lo va a aceptar. Es mi jefe, pero también mi amigo y si me dice que no ve claro cómo hacerlo, no lo pondré en un compromiso. Me costaría dejar solo a Ingo en esta situación".
Messow incluso reconoció que en algún momento habrá que tener una conversación sobre su futuro, aunque entiende que ahora mismo existen asuntos mucho más urgentes.
"Si todo el futuro estuviera arreglado, llegaría un momento en el que me sentaría con él para tener una conversación, porque ya toca, pero no hay tiempo ahora para pensar en eso. Tenemos que arrancar ya. Necesitamos renovar jugadores, fichar, planificar la pretemporada. Todas esas cosas hay que tenerlas en cuenta. En seis semanas empezamos otra vez".
Y remató el asunto con una frase que resume perfectamente el momento que vive la entidad.
"Ahora no puedo dimitir. Hay tantos frentes abiertos. ¿Quién lo va a solucionar?".
El apoyo de la afición tras el golpe
Más allá de la frustración deportiva, tanto Messow como Julià quisieron destacar la reacción que han encontrado en el entorno del club.
"Me esperaba más negatividad, porque la exigencia existe y nosotros la asumimos, pero se ha percibido todo el trabajo bien realizado. El fútbol son detalles incontrolables en un partido también y la gente valora todo lo logrado hasta la final".
Marc Julià reconoció que ese respaldo también ha ayudado a empezar a mirar hacia adelante.
"Han sido difíciles, pero al ver tantos mensajes positivos, empiezas a reflexionar sobre qué puedes mejorar de cara al año que viene. Piensas en los jugadores que necesitas renovar o fichar para poder llevar a toda la gente a lo que se merece, que es el ascenso. Toca cambiar el chip y ponerse las pilas".
¿Fracaso o decepción?
La valoración de la temporada fue otro de los grandes asuntos de la entrevista. Mientras el entorno debate si el curso debe considerarse un fracaso, Marc Julià quiso matizar mucho ese concepto.
“Siento decepción, pero fracaso no. Para mí, el fracaso se da cuando no se intenta”
"Siento decepción, pero fracaso no. Para mí, el fracaso se da cuando no se intenta y los jugadores lo han dado todo. Aunque parezca contradictorio, la temporada es muy buena. Hemos vuelto a conectar con la gente, hemos hecho tres rondas de Copa increíbles, hemos vuelto a quedar segundos, empatado a puntos con el primero, pero ha sido insuficiente".
El director deportivo insistió en que el Atlético Baleares debe aspirar a estar más arriba por historia y estructura.
"Por estructura es un club que debe estar como mínimo en Primera Federación. Por eso es tan decepcionante la temporada, pero hemos mejorado la anterior. Repito que hemos conectado con la gente de nuevo. El ambiente del otro día fue increíble".
Messow, por su parte, recordó que el objetivo no se consiguió, pero defendió que el trabajo realizado durante todo el año estuvo cerca de rozar la excelencia.
"Estábamos convencidos de que el equipo lo iba a conseguir, de que íbamos a ascender y más por cómo empezó el partido. Es muy duro, difícil de aceptar, pero así es el fútbol. Hay que seguir".
Cómo explica el club otra final perdida
Más allá de la planificación futura, una de las preguntas inevitables era intentar explicar qué ocurrió el pasado domingo. El Atlético Baleares volvió a quedarse a las puertas del ascenso cuando parecía tenerlo en la mano y tanto Messow como Julià ofrecieron su visión sobre una final que todavía sigue muy presente en la cabeza de todos.
Marc Julià fue autocrítico al analizar la eliminatoria frente al Real Jaén y señaló varias acciones concretas que terminaron marcando el desenlace.
"En las finales lo futbolístico es muy importante, pero no lo es todo. En Jaén hicimos un partido decente, pero siempre soy sincero y el gol que nos marcan es evitable. Respecto al penalti, todo el mundo sabe que estos no se pitan nunca, pero que lo es. Nadie piensa en ese penalti, pero sin eso posiblemente seríamos equipo de Primera Federación".
El director deportivo considera que el equipo gestionó bien muchos momentos de la eliminatoria, aunque reconoce que aparecieron factores difíciles de controlar cuando el ascenso estaba cada vez más cerca.
"Cuando marcamos el primero en la vuelta, fuimos a por el segundo durante un rato, pero luego entran los intangibles: nerviosismo, tensión, no te llega la sangre, faltan piernas... No sabemos si fue por físico o ansiedad. En el tiempo añadido el Jaén tuvo el balón, pero tampoco sufrimos demasiado. Pienso que sin errores individuales hubiéramos conseguido el objetivo y creo que todo el mundo estaba tranquilo por cómo iba el partido".
Patrick Messow también recordó cómo vivió desde dentro el encuentro.
"Todo fue perfecto después del primer gol, pero cuando nos empatan, me vinieron los fantasmas del pasado. Pasaron 100 minutos de gol a gol, en un momento en el que normalmente el partido está acabado".
La maldición de los playoffs

La conversación derivó inevitablemente hacia una palabra que lleva años persiguiendo al Atlético Baleares: maldición.
Las eliminaciones agónicas se han repetido demasiadas veces y tanto aficionados como jugadores conviven con una sensación que vuelve a aparecer cada vez que llegan los partidos decisivos.
Messow reconoció que es difícil no pensar en ello.
"Es cierto que existe una especie de maldición. No es normal lo que nos pasa".
Marc Julià quiso recordar que se trata de una sensación que acompaña al club desde mucho antes de la llegada de Ingo Volckmann.
"El tema de la maldición de los playoffs no es un tema de Ingo, sino un problema histórico".
Messow fue más allá y explicó que incluso los jugadores que llegan nuevos al club terminan escuchando esas historias.
"Aunque haya jugadores nuevos cada año, escuchan y leen lo que le pasa al Baleares en las finales. Alguien se lo hará llegar y claro que piensan en eso".
El director general repasó además los números de los últimos años para demostrar lo cerca que ha estado siempre el ascenso.
"Desde que estamos aquí, llevamos cuatro finales, 18 partidos de playoff y solo hemos perdido cuatro o cinco, donde te juegas todo, pero siempre que llegas a la final, pierdes por un gol o un error".
Pablo García, en el centro del debate
Uno de los nombres propios de la semana ha sido el de Pablo García. El portero quedó señalado por la acción que desembocó en el empate del Jaén y en las redes sociales llegaron incluso a aparecer acusaciones muy graves hacia el guardameta.
Marc Julià salió en defensa del futbolista y pidió poner en contexto los errores que se producen en el fútbol.
"Los deportistas son humanos también. La portería queda siempre señalada. Un delantero falla una ocasión y no pasa nada. Un centrocampista falla diez pases y lo mismo, pero un portero falla una jugada y es gol".
El director deportivo insistió en que el club no puede dejarse llevar por el ruido generado desde fuera.
"Lo importante es que vi a los jugadores con rabia en los ojos y ganas de revancha de cara a la próxima temporada. La gente siempre va a especular desde fuera sobre errores. He visto muchos fallos en playoffs del Baleares y otros clubes y siempre son señalados. No podemos hacer caso a eso. Tenemos que fijarnos en lo que vemos cada día en los entrenamientos".
Eso sí, también reconoció que hubo errores que terminaron costando muy caros.
"Tampoco nos escondemos. Los playoffs son delicados. Tenemos que reconocer que cometimos errores individuales que nos costaron el ascenso".
Patrick Messow fue todavía más contundente al referirse a las acusaciones que llegaron a circular en redes sociales.
“Lo protejo a muerte, aunque sabe que estuvo mal”
"Me parece una cosa absurda porque Pablo es espectacular en el día a día. Entrena como nadie. Ha estado comprometido con su profesión y el club durante todo el año. Es joven y tiene toda la carrera por delante. No me entra en la cabeza que se pueda pensar eso de un jugador de este perfil".
El director general recordó además que el partido no puede resumirse en una sola acción.
"Moha tuvo el 2-0 dos veces y si Pablo hubiera tenido la portería a cero todo el partido, todo el mundo habría dicho 'gran trabajo'".
Messow quiso zanjar cualquier especulación sobre el futuro del guardameta.
"Tiene contrato y no hay que hablar de tonterías. No ha habido negociación en medio de este partido. Me parece una falta de respeto impresionante".
Y cerró el asunto con una defensa total hacia el futbolista.
"Lo protejo a muerte, aunque sabe que estuvo mal. El resto me parece una cosa de locos".
Un vestuario roto tras la derrota
Si algo dejó marcado al club durante las horas posteriores al encuentro fue el estado anímico del vestuario.
Marc Julià explicó cómo vivieron las primeras horas tras la eliminación.
"Después del partido fue triste. Se trató de animar todo lo que se pudo. Al día siguiente fue la despedida y se habló un poco. No tuvimos la sensación como club de que alguien no dio todo lo que pudo. Les trasladamos que fue una temporada buena a pesar de insuficiente. Cabeza arriba, toca continuar".
El director deportivo también quiso lanzar un mensaje de esperanza a la afición.
"El balearico, al que yo pertenezco, se acaba sacando el carnet de socio y estoy seguro de que algún día cambiaremos la historia".
Messow dejó una de las imágenes más impactantes de toda la entrevista al recordar la despedida de la plantilla.
“Nos despedimos el lunes. Cuarenta tíos llorando”
"Nos despedimos el lunes. Cuarenta tíos llorando. Nos han pedido perdón y nos han pedido quedarse, porque este grupo lo ha hecho espectacular. Ha habido mucha unión y quieren seguir así como grupo".
El director general aseguró que pocas veces había vivido una situación emocional semejante.
"Había jugadores que no podían ni hablar y Pablo sabe lo que ha pasado y estaba hundido".
A partir de ahora llegará el momento de tomar decisiones individuales, aunque Messow dejó claro que primero el club debe aclarar su situación económica.
"Cuando tengamos todo planificado para la próxima temporada, ya hablaremos con cada jugador por su situación, para tomar una decisión buena para cada uno".
El mercado ya está en marcha
Aunque la temporada acaba de terminar, en los despachos del Atlético Baleares hace semanas que se trabaja pensando en el próximo curso. El problema es que la planificación definitiva depende de una decisión previa: conocer cuál será la implicación económica de Ingo Volckmann.
Patrick Messow explicó que el club no puede permitirse quedarse parado mientras espera noticias del propietario alemán, aunque reconoció que todavía no es posible cerrar operaciones.
"Hasta que Ingo no tome una decisión, no podemos actuar, pero llevamos tiempo preparando cosas y pensando en diferentes escenarios. No puedes estar parado. Debes comunicarte con agentes y jugadores para trasladarles nuestra idea, pero no podemos dar un último paso para cerrar".
El director general recordó además que la plantilla actual cuenta con muy pocos futbolistas con contrato en vigor.
"Tenemos seis jugadores con contrato ahora mismo y vamos a intentar que se queden algunos más. Dependiendo del presupuesto, podremos mantener a más o menos jugadores".
Marc Julià comparte la misma preocupación. El director deportivo considera importante mantener una base sólida, aunque es consciente de que varios futbolistas han despertado el interés de equipos de categorías superiores.
"Queremos renovar a jugadores que han hecho una gran temporada y a lo mejor tendrán propuestas de más calidad y deciden crecer en su carrera. Nosotros intentaremos dar cierta continuidad al proyecto, pero depende de otros factores".
Moha, Tovar y Jaume Pol, primeros nombres importantes del mercado

FOTO: Atlético Baleares
Dentro de esa planificación aparecen varios nombres propios. Futbolistas que han sido determinantes durante la temporada y cuyo futuro apunta a convertirse en uno de los grandes asuntos del verano.
Uno de ellos es Jaume Pol, que regresó el pasado verano procedente de Primera Federación y ha vuelto a ofrecer un rendimiento muy alto.
Preguntado por la posibilidad de que el lateral pueda acabar precisamente en el Real Jaén tras la final, Julià no escondió la realidad del mercado.
"Vino el año pasado de Primera Federación, ha hecho un gran año y entiendo que tendrá ofertas de esa categoría, sin duda".
Messow también admitió que será complicado retener a algunas de las grandes figuras del equipo.
"Luego tenemos un jugador de la calidad de Moha, que ya en verano tuvimos que hacer un gran esfuerzo para renovarle y ha acabado la temporada con 17 aportaciones de gol".
El director general también puso el foco sobre el máximo goleador de la plantilla.
"Tovar ya tenía novias en verano y ha hecho 21 goles y 4 asistencias. Obviamente será difícil".
Las palabras de ambos dejan claro que el Atlético Baleares tendrá que competir este verano no solo en el mercado de fichajes, sino también en el intento de conservar parte del bloque que ha peleado por el ascenso.

FOTO: Atlético Baleares
¿Existe alguna opción de ascenso administrativo?
Tras perder la final ante el Real Jaén, una parte de la afición comenzó a especular con la posibilidad de ocupar una plaza vacante en Primera Federación si algún club tuviera problemas económicos durante el verano.
Messow confirmó que el club ha estudiado esa posibilidad, aunque fue muy claro respecto a las opciones reales.
"Lo hemos estudiado ya. Hemos hablado con la Federación Balear y la Federación Española, y con nuestros abogados. Es bastante difícil de contemplar".
El dirigente explicó el complejo proceso que debería producirse para que el Atlético Baleares pudiera optar a una de esas plazas.
"Si Cartagena y Algeciras tuvieran ese tipo de problemas, nos cuentan que primero se hablaría con los equipos que han descendido de este grupo. Entonces ya serían cinco equipos que tienen la opción de la plaza. Luego cinco de otro grupo. Ya son diez. Si entre esos diez no hay dos que obtengan la plaza, ya tendremos una opción".
Su conclusión fue contundente.
"Lo veo imposible".
¿Faltó experiencia en los momentos decisivos?
Otro de los debates surgidos tras la eliminación tiene que ver con la composición de la plantilla y el peso de los jugadores veteranos en partidos de máxima presión.
Preguntado por si el equipo echó en falta perfiles con más experiencia en encuentros como la final ante el Jaén, Marc Julià recordó que se trata de un debate que cambia prácticamente cada verano.
"El año pasado lo dijimos, que el equipo parecía veterano y fichamos más jóvenes, y ahora faltan veteranos. En un partido como el del pasado domingo hacían falta ese tipo de jugadores".
Entre esos perfiles aparece el nombre de Xesc Fullana, uno de los futbolistas más experimentados del vestuario.
"Fullana ha hecho una buena temporada", resumió el director deportivo.
Otro de los nombres que apareció durante la entrevista fue el de Manix Mandiola, una figura muy vinculada a la historia reciente del Atlético Baleares.
La respuesta de Patrick Messow fue tan breve como significativa.
"Creo que hay que mirar lo que ha hecho desde que se fue, ya no es entrenador".
Más socios y más arraigo social
Uno de los aspectos que tanto Julià como Messow consideran más positivos de la temporada es la reconexión del club con su entorno.
La gran entrada registrada en la final ante el Real Jaén y el respaldo recibido durante toda la campaña son señales que la entidad considera importantes de cara al futuro.
Messow explicó algunas de las iniciativas que se han llevado a cabo durante los últimos meses para acercar el club a los más jóvenes.
"Cada dos viernes ha venido un colegio para conocer el Estadio Balear y a los jugadores y regalarles cosas. Para el partido del colegio invitamos a colegios al estadio".
Aun así, admite que todavía existe margen de crecimiento.
"En ese sentido, siempre se puede hacer más. Estamos encantados de escuchar ideas".
El futuro de Son Malferit y del fútbol base
La entrevista también abordó una cuestión importante para el desarrollo de la cantera: el futuro de Son Malferit.
Después de las declaraciones realizadas recientemente por el presidente de la Federación Balear de Fútbol, Jordi Horrach, Messow quiso transmitir tranquilidad sobre la situación actual.
"Es un tema que llevamos tiempo hablando con la Federación y el Ayuntamiento".
El director general explicó que existe un acuerdo vigente y que cualquier cambio deberá garantizar antes una alternativa adecuada para el fútbol base del club.
"Tenemos un contrato en Son Malferit con la Federación y estamos cerrando un convenio que dice que en el futuro les gustaría recuperar su campo, pero si ocurre eso nos tendrían que dar un campo nuevo para niños y niñas".
Aunque todavía no hay nada cerrado, el club ya trabaja en posibles soluciones.
"Parece que hay opciones que podrían servirnos y cuando se concrete lo comunicaremos".
Y concluyó enviando un mensaje de tranquilidad a las familias y a todos los equipos de formación del Atlético Baleares.
"Pueden estar todos tranquilos. Estaremos en Son Malferit hasta que tengamos un nuevo campo".
Con la herida de la final todavía abierta, el Atlético Baleares afronta ahora un verano decisivo. La continuidad de la apuesta económica de Ingo Volckmann marcará el punto de partida de un proyecto que vuelve a quedarse a las puertas del ascenso, pero que ya trabaja para intentarlo una vez más. Mientras tanto, la dirección deportiva prepara distintos escenarios con la intención de mantener un bloque competitivo y seguir alimentando una ilusión que, pese a otro golpe doloroso, continúa muy viva entre el balearicismo.





