Hay entrevistas que trascienden el fútbol. La de Marcial Pérez en ‘Territorio Balear’, de Radio MARCA Baleares, dejó un testimonio sobre el valor de un club como lugar de encuentro, apoyo y crecimiento. El responsable deportivo del CD Menorca habló de su trayectoria en la entidad, pero, sobre todo, de las personas que dan sentido a su trabajo diario.
Cuando los presentadores le preguntaron por su importancia dentro del club, después de haber pasado por las etapas de jugador, entrenador y coordinador, Pérez respondió con una frase que marcó la conversación: «El Menorca son los niños. Es nuestro gran activo».
Un club que se convirtió en familia
El momento más emotivo llegó al explicar por qué mantiene un vínculo tan profundo con la entidad azulgrana. Pérez recordó que perdió a sus padres en apenas seis meses y que el fútbol, junto a los niños a los que entrenaba, le ayudó a afrontar aquella etapa.
Según relató, algunos de aquellos jóvenes, que hoy son entrenadores del club, iban a buscarlo a casa y lo animaban a acudir a los entrenamientos. Una muestra de cariño que sigue muy presente en su manera de vivir el día a día.
«Lo debo todo al Menorca», aseguró. Para Pérez, su compromiso con la cantera nace también de aquella experiencia: devolver a los demás el apoyo que recibió cuando más lo necesitaba.
Cerca de 400 niños y una misma filosofía
Durante la entrevista, el coordinador explicó que el CD Menorca reúne a unos 400 niños y cuenta con una estructura que abarca desde la iniciación hasta el fútbol amateur, además de un equipo femenino.
Para atender esa actividad, detalló que la entidad dispone de alrededor de 40 entrenadores, tres preparadores físicos, un fisioterapeuta y dos recuperadores. Una organización cuyo esfuerzo, según subrayó, está orientado a mejorar la formación y el cuidado de sus futbolistas.
«Invertimos todo lo que entra en los niños», afirmó.
Por encima de las categorías y los resultados, Pérez situó una idea que repitió durante la conversación: «Nuestros valores son la familia y el defendernos unos y otros». Una filosofía que también transmite a los entrenadores, a quienes pide especial atención a los más pequeños.
Conocer a cada jugador y hacerle sentir importante
Su implicación se refleja en las horas que pasa en el campo y en la relación que mantiene con los futbolistas. Pérez aseguró que conoce a los 400 niños del club y destacó la importancia de que todos encuentren en él una persona cercana.
«Hay que transmitirles esa confianza y que se sientan importantes», explicó. Una atención que, en su manera de entender el fútbol, debe llegar a todos, con independencia de su edad o de su nivel deportivo.
La historia del CD Menorca acumula más de un siglo de trayectoria. Pero su paso por ‘Territorio Balear’ permitió mirar más allá de los ascensos, los títulos y las categorías: hacia el trabajo cotidiano de quienes convierten un club en una familia.





