La primera batalla balear por el ascenso a Segunda Federación cayó del lado de la Peña Deportiva, pero la guerra sigue completamente abierta. El conjunto de Santa Eulària se impuso por 2-1 al Manacor en el encuentro de ida de la eliminatoria gracias a una brillante primera mitad, aunque el tanto logrado por los mallorquines tras el descanso mantiene intactas las opciones de ambos equipos de cara al duelo decisivo de la próxima semana.
La Peña fue mejor durante gran parte del encuentro y encontró pronto recompensa a su ambicioso inicio. Los ibicencos salieron decididos a asumir el protagonismo, instalarse en campo rival y generar peligro a través de la presión y el balón parado, una de sus grandes armas durante toda la temporada.
El premio llegó superado el primer cuarto de hora. Miquel Expósito abrió el marcador en el minuto 17 y apenas cuatro minutos después volvió a aparecer para firmar el segundo tanto de la tarde, colocando un 2-0 que reflejaba la superioridad mostrada por los locales en ese tramo del encuentro.
El Municipal de Santa Eulària vivía entonces sus mejores momentos. La Peña dominaba el juego, apenas concedía ocasiones y parecía estar más cerca del tercero que de encajar un gol que permitiera reaccionar al conjunto rojiblanco.
Sin embargo, el panorama cambió tras el paso por los vestuarios. El Manacor regresó con una versión mucho más competitiva y encontró rápidamente el premio a su mejoría. En el minuto 52, Francesc Expósito recortó diferencias y devolvió la incertidumbre a una eliminatoria que hasta entonces parecía claramente favorable a los ibicencos.
El gol modificó por completo el desarrollo del partido. Los visitantes crecieron en confianza y lograron equilibrar fuerzas ante una Peña que perdió parte del control exhibido durante la primera mitad. El encuentro entró en una fase mucho más abierta y disputada, con ambos equipos conscientes de la importancia de cada acción pensando ya en el desenlace de la eliminatoria.
Pese a ello, los locales también dispusieron de oportunidades para ampliar nuevamente su ventaja. Fraile y Santi Rosa estuvieron cerca de marcar el tercero, pero la falta de acierto y las intervenciones de Toni Dols evitaron que la diferencia fuera mayor.
Con el pitido final, la sensación fue de satisfacción contenida en el conjunto ibicenco por haber logrado la victoria, pero también de oportunidad parcialmente desaprovechada tras los méritos acumulados durante muchos minutos. En el lado manacorí, el tanto conseguido en la segunda mitad permite afrontar la vuelta con optimismo y con la certeza de que la eliminatoria sigue completamente viva.
Todo se decidirá ahora en Na Capellera, donde Mallorca e Ibiza volverán a cruzarse por un puesto en la final del playoff de ascenso a Segunda Federación. Noventa minutos separan a uno de los dos representantes baleares de seguir soñando con el salto de categoría.





