El Poblense se quedó a las puertas de culminar una temporada histórica. El conjunto de Sa Pobla cayó en la tanda de penaltis frente al Águilas tras un partido eterno, intenso y lleno de interrupciones que acabó decidiéndose desde los once metros después del 1-1 registrado tras 120 minutos de juego.
Con el 0-0 de la ida, el Municipal de Sa Pobla presentó un ambiente espectacular para una final en la que ambos equipos se jugaban el ascenso a Primera RFEF. El encuentro arrancó con mucho respeto entre dos conjuntos conscientes de lo que había en juego y apenas dejó ocasiones durante los primeros compases.
La acción que marcó el partido llegó en el minuto 20. Un duro choque sobre Peñafort terminó con la expulsión del defensa visitante y obligó al jugador del Poblense a abandonar el terreno de juego en ambulancia para ser trasladado a un centro hospitalario. La larga interrupción, cercana a los tres cuartos de hora, rompió por completo el ritmo del encuentro.
A partir de ahí el duelo se convirtió en una batalla de nervios. El Águilas, pese a jugar con diez futbolistas durante más de cien minutos, supo llevar el partido al terreno que más le convenía. Las interrupciones constantes, las faltas tácticas y la experiencia del conjunto murciano desesperaron a un Poblense que nunca encontró continuidad en su juego.
La ocasión más clara de la primera mitad fue para los visitantes, cuando Cris ejecutó una falta rasa que obligó a Sabater a realizar una buena intervención para evitar el gol. Con pocas llegadas y mucha tensión se alcanzó el descanso sin movimientos en el marcador.
Tras la reanudación, Óscar Troya buscó soluciones ofensivas introduciendo a Marco para aprovechar la superioridad numérica, pero el escenario apenas cambió. El Águilas siguió mostrándose sólido y ordenado, mientras que los poblers encontraron enormes dificultades para generar peligro.
Nofre tuvo una de las mejores oportunidades locales al rematar forzado en el segundo palo tras un envío de Diego. Más tarde, Prohens cabeceó un centro del propio Nofre, aunque sin la potencia suficiente para sorprender a Salcedo. El 0-0 se mantuvo hasta el final del tiempo reglamentario y el ascenso quedó pendiente de una prórroga.
Cuando parecía que el encuentro caminaba inevitablemente hacia los penaltis, llegó el primer golpe. En el minuto 100, una falta en la frontal fue ejecutada por Yasser, cuyo disparo sorprendió a Sabater para poner el 0-1 y silenciar momentáneamente Sa Pobla.
El Poblense reaccionó a base de corazón. Sin demasiada claridad, pero empujado por su afición, encontró el empate en el minuto 110 gracias a un penalti por mano dentro del área. Xesc Fullana asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima para devolver la esperanza a los locales.
El capitán pasó de héroe a protagonista involuntario del desenlace al ser expulsado por doble amarilla a pocos minutos del final de la prórroga. Aun así, el marcador ya no se movería y el ascenso se decidiría desde los once metros.
En la tanda, el Águilas estuvo impecable. Los murcianos no fallaron ninguno de sus lanzamientos, mientras que un error del Poblense acabó inclinando definitivamente la balanza y otorgando el ascenso al conjunto visitante.
La eliminación deja un sabor amargo en Sa Pobla, pero no empaña una campaña extraordinaria. El Poblense ha firmado una de las mejores temporadas de su historia reciente, alcanzando la final del playoff de ascenso y devolviendo la ilusión a toda una localidad que se volcó con su equipo hasta el último segundo. El ascenso no llegó, pero el curso 2025-26 quedará grabado para siempre en la memoria del club.





