La UD Poblense ya ha empezado a poner los cimientos de su nuevo proyecto deportivo. Tras el final de la etapa de Óscar Troya, que ha puesto rumbo al Atlético Baleares después de una década vinculado al club, la entidad poblera ha dado los primeros pasos para mantener la competitividad de un equipo que estuvo muy cerca del ascenso a Primera RFEF. La llegada de Julián Robles al banquillo y las renovaciones de Francesc Fullana y Joan Salvà representan las primeras decisiones estratégicas de una nueva etapa en Sa Pobla.
La continuidad de Fullana supone una de las mejores noticias para la afición azulgrana. El centrocampista fue una de las grandes referencias del equipo durante el pasado curso, no solo por su capacidad para dirigir el juego, sino también por su aportación ofensiva. Su influencia en el centro del campo y su llegada al área rival le convirtieron en una de las piezas más determinantes del conjunto pobler.

Fuente: UD Poblense
Por su parte, Joan Salvà afrontará una nueva temporada como uno de los líderes del vestuario. El defensor iniciará su sexta campaña en el club, consolidándose como uno de los futbolistas con mayor experiencia y conocimiento de la entidad. Su continuidad garantiza estabilidad a una plantilla que afrontará importantes cambios durante el verano.

Fuente: UD Poblense
Primeras piezas de un proyecto ambicioso
Con las renovaciones de Fullana y Salvà ya cerradas, el Poblense empieza a dar forma a una plantilla que volverá a competir en Segunda RFEF con la intención de mantenerse entre los equipos más destacados de la categoría. A la espera de nuevos anuncios, el club ha comenzado asegurando dos futbolistas fundamentales y confiando el timón del equipo a Julián Robles, las primeras piedras de un proyecto que buscará volver a ilusionar a la afición del Municipal de Sa Pobla.





