La selección española femenina volvió a tropezar en Inglaterra, un escenario históricamente esquivo donde sigue sin conocer la victoria, tras caer por la mínima ante las ‘lionesses’ (1-0). Un resultado que no solo prolonga esa mala racha, sino que además tiene consecuencias en la clasificación: Inglaterra se queda como líder en solitario del grupo A3 y, a día de hoy, ocuparía la plaza directa para el Mundial de 2027, mientras que España pasa a segunda posición y quedaría abocada a disputar la repesca.
Inglaterra se adelantó muy pronto, con un gol en los primeros minutos que obligó a las de Sonia Bermúdez a remar a contracorriente. España llevó el peso del juego durante muchos tramos, pero sin la precisión necesaria en los metros finales, en un partido abierto en el que también sufrió ante las rápidas transiciones inglesas.
En clave balear, Cata Coll volvió a ser indiscutible bajo palos y disputó el encuentro completo, dejando alguna intervención de mérito. También jugó todo el partido Mariona Caldentey. En el centro del campo, Patri Guijarro hizo un buen papel que tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 82 por una lesión en el tobillo derecho. En el tramo final, Lucía Corrales entró desde el banquillo (76’) para reforzar el ataque en los últimos intentos por rescatar un punto.
España rozó el empate en varias ocasiones, pero la falta de acierto y la firmeza inglesa dejaron sin premio a un equipo que ahora está obligado a ganar los próximos encuentros, incluido el duelo directo ante Inglaterra en casa si quiere recuperar el liderato y evitar el camino más largo hacia el Mundial.





