El descenso a Segunda ha obligado al Mallorca a cambiar muchas cosas este verano. También sus cuentas. Alfonso Díaz ha cifrado en casi 50 millones de euros la diferencia de ingresos entre competir en Primera y hacerlo en la categoría de plata, un golpe que explica buena parte de los movimientos protagonizados por el club durante este mercado.
El CEO de negocio bermellón habló tras la reunión mantenida junto a Andy Kohlberg y Albert Salas con la presidenta del Govern, Marga Prohens. Una cita en la que volvió a dejar claro que el ascenso es la prioridad absoluta del Mallorca.
«Miramos hacia adelante desde hace meses y estamos muy concentrados en poder subir a Primera lo antes posible y en seguir sumando grandes futbolistas que nos puedan ayudar», explicó Díaz.
En ese camino han tenido un peso fundamental las numerosas ventas realizadas durante el verano. El Mallorca ha ingresado cantidades importantes por varias salidas, aunque desde el club matizan que las cifras de los traspasos no pueden entenderse directamente como dinero limpio para las arcas bermellonas.
«No todo ese dinero llega exactamente al final al club, hay muchas cosas entre medias», señaló Díaz, que sí reconoció la importancia de estas operaciones para afrontar el nuevo escenario económico.
El dirigente defendió que esos ingresos permitirán cubrir parte de la pérdida provocada por el descenso, mantener un club sostenible y continuar invirtiendo en nuevos jugadores. El Mallorca pretende que la caída a Segunda no comprometa el proyecto construido durante los últimos años ni obligue a renunciar a una plantilla con aspiraciones de ascenso.
La victoria ante el Valladolid en Son Moix tampoco modifica la planificación prevista para el tramo final del mercado. «No cambia nada la victoria. Esto es muy largo, quedan muchísimas jornadas y el plan sigue igual», aseguró.
También apareció el nombre de Abdón Prats. Díaz no quiso entrar en su situación deportiva, pero volvió a destacar su importancia dentro del club. «Abdón es una institución en el club, más allá de que esté jugando más o menos», afirmó, antes de definir al delantero de Artà como «un ejemplo para todos».
El encuentro con Prohens sirvió además para abordar el crecimiento del fútbol femenino, la masa social del Mallorca y diferentes proyectos institucionales. Sin embargo, el mensaje deportivo permanece por encima de todos los demás: reducir el impacto de esos casi 50 millones que separan Primera de Segunda mientras se construye un equipo preparado para que la estancia en la categoría de plata sea lo más corta posible.





