La participación de Esperança Cladera en los 200 metros del Campeonato de Europa de Birmingham terminó de la forma más amarga. La velocista mallorquina sufrió problemas físicos en plena semifinal cuando se encontraba peleando por las posiciones delanteras y tuvo que reducir drásticamente el ritmo en la recta final.
Cladera sintió las molestias aproximadamente a falta de 50 metros para la meta, cuando ocupaba la tercera o cuarta posición de su serie. La balear consiguió llegar hasta el final, pero prácticamente andando, y cruzó la línea de meta en 36.10 segundos, octava de su semifinal.
Tras la carrera, la propia atleta explicó qué había sucedido: «He notado un aviso en el isquio, si metía más me rompía». Una reacción que llevó a Cladera a levantar el pie inmediatamente para evitar que el problema pudiera convertirse en una lesión de mayor gravedad.
El contratiempo pone fin a sus aspiraciones individuales en un Europeo en el que llegaba con el objetivo de pelear por la final de los 200 metros. Además, las molestias dejan seriamente comprometida su participación con España en el relevo 4x100, otra de las grandes citas que tenía señaladas en Birmingham.
Un desenlace especialmente cruel para Cladera, que había llegado a Birmingham consolidada entre las velocistas españolas de referencia y volvía a encontrarse ante una gran oportunidad internacional. Ahora, la prioridad será conocer el alcance exacto de las molestias y comprobar si puede volver a competir antes de que termine el Europeo.





