Radio Marca Baleares
Volver a noticias
Gaming

Premios Gamescom 2026: SEGA domina y Onimusha gana jugando

DyabloRosaDyabloRosa30 de agosto de 2026
Compartir:
Premios Gamescom 2026: SEGA domina y Onimusha gana jugando

Los Premios Gamescom 2026 coronan a SEGA y The Witcher 3, pero dejan una lectura más interesante: entre tanto tráiler espectacular, la jugabilidad vuelve a reclamar su sitio.

Gamescom 2026 ha cerrado sus puertas y, después de varios días de tráileres, luces, humo, escenarios gigantescos y presentaciones donde parece obligatorio decir que cada videojuego es “la experiencia definitiva”, llega el momento divertido: comprobar quién se lleva realmente los premios a casa. Los Gamescom Awards 2026 han repartido 19 galardones y han dejado un palmarés bastante más interesante de lo que parece a primera vista. SEGA y CD Projekt RED terminaron con tres premios cada una, Capcom consiguió dos con Onimusha: Way of the Sword y nombres como Metro 2039, Alien: Isolation 2 o Tides of Annihilation salieron de Colonia bastante más reforzados de lo que habían entrado.

Y reconozco que hay algo que me gusta de estos premios: no han decidido que exista un videojuego encargado de comerse absolutamente toda la feria. Tides of Annihilation fue elegido Most Epic, Metro 2039 ganó Best Visuals, Alien: Isolation 2 se llevó Best Audio y Onimusha: Way of the Sword consiguió Best Gameplay. Cuatro juegos distintos, cuatro razones diferentes para llamar la atención. En una industria donde tendemos a convertir cualquier evento en una competición instantánea por decidir quién ha “ganado Gamescom”, casi agradezco que el propio palmarés nos obligue a mirar algo más que el tráiler con más reproducciones.

El premio de Tides of Annihilation como juego más épico probablemente sea el más fácil de entender después de ver lo que Eclipse Glow Games ha llevado a Colonia. Londres destruido, mitología artúrica, enemigos enormes, caballeros espectrales y combates construidos con esa filosofía tan actual de que, si un jefe puede ocupar media pantalla, mejor que ocupe tres cuartas partes. Visualmente tiene esa clase de ambición que te hace pensar que alguien en la reunión inicial dijo “¿y si hacemos todo más grande?” y absolutamente nadie tuvo el valor de contestarle que quizá era suficiente.

Pero bromas aparte, Tides of Annihilation tiene algo importante a su favor: identidad. Dentro de una Gamescom llena de producciones técnicamente impresionantes, conseguir que recuerde tu mundo al día siguiente ya es una pequeña victoria. Eclipse Glow está utilizando leyendas artúricas sin convertirlas en otra fantasía medieval convencional, mezclándolas con una Londres contemporánea devastada y una protagonista, Gwendolyn, capaz de invocar a distintos Caballeros de la Mesa Redonda durante el combate. El premio Most Epic le viene casi incorporado en la descripción del proyecto.

Luego tenemos Metro 2039, ganador a los mejores gráficos, aunque aquí yo cambiaría rápidamente la conversación de “qué bien se ve” a “qué bien utiliza lo que se ve”. Metro nunca ha necesitado llenar la pantalla de colores fluorescentes ni enseñar veinte explosiones por minuto. Su atractivo visual está en conseguir que un túnel medio iluminado, una máscara de gas arañada o una estación abandonada resulten más inquietantes que muchos monstruos. La saga siempre ha entendido que los gráficos tienen que construir atmósfera, no simplemente justificar lo que ha costado la tarjeta gráfica. Y que Metro 2039 haya sido elegido Best Visuals frente a otros candidatos importantes dice bastante de la capacidad de 4A Games para seguir haciendo de la oscuridad una dirección artística.

Además, Metro llegó a Gamescom como el juego con más nominaciones de toda la feria: cinco candidaturas. No terminó arrasando, pero tampoco creo que eso sea necesariamente una mala noticia. Prefiero un título capaz de competir en varias categorías y salir con una identidad clara antes que uno diseñado para ganar todas las conversaciones durante cuatro días y desaparecer de nuestra memoria cuando termina el evento.

Con Alien: Isolation 2 ocurre algo todavía más curioso. Creative Assembly se lleva Best Audio y creo que pocas franquicias podrían recibir un premio más apropiado. Quien haya jugado al primer Alien: Isolation sabe que el verdadero enemigo no era únicamente el Xenomorfo. Era escuchar algo moverse dentro de un conducto mientras tú estabas debajo intentando convencerte de que seguramente había sido una tubería. Sabías perfectamente que no era una tubería. Pero una necesita mentirse para seguir avanzando.

Ahí está la grandeza del sonido dentro del terror. Puedes tener el monstruo mejor diseñado del planeta, pero si eres capaz de conseguir que el jugador tenga miedo antes siquiera de verlo, has ganado media batalla. Alien: Isolation 2 fue además uno de los títulos más nominados de Gamescom, con cuatro candidaturas, y SEGA consiguió gracias a él uno de los tres premios que terminarían convirtiéndola en la compañía más fuerte del palmarés junto a CD Projekt RED.

Pero si tengo que elegir un premio que realmente me interese como jugadora, me quedo con Onimusha: Way of the Sword ganando Best Gameplay.

Y lo digo porque últimamente tenemos una habilidad extraordinaria para hablar de videojuegos sin hablar de jugar. Discutimos resoluciones, motores gráficos, presupuestos de 200 millones, actores digitalizados, duración de campañas, mapas gigantescos, inteligencia artificial y tecnologías capaces de simular hasta la humedad de una piedra. Todo fantástico. Después coges el mando y necesitas que pegarle a un demonio con una katana resulte divertido.

Parece una exigencia modesta. A veces no lo es.

Onimusha: Way of the Sword consiguió precisamente el premio que confirma que detrás de su espectacular regreso existe algo más que nostalgia. Capcom ganó con él Best Gameplay y también Best Sony PlayStation Game, convirtiéndose en una de las compañías con más galardones de la feria.

Y creo que Capcom está atravesando una etapa especialmente interesante porque ha aprendido a recuperar franquicias sin tratarlas como piezas de museo. No necesitas colocar Onimusha dentro de una vitrina, poner música triste y recordar que fue importante hace veinte años. Necesitas entender qué funcionaba, modernizar el combate y conseguir que alguien que jamás tocó los originales tenga exactamente las mismas ganas de cortar un Genma por la mitad que quien llevaba esperando su regreso media vida.

Eso tiene más mérito del que parece.

La nostalgia vende una primera semana. La jugabilidad vende las siguientes cien horas.

Y entonces llegamos a una de mis historias favoritas de los Premios Gamescom 2026: The Witcher 3 ha ganado tres premios.

Sí.

The Witcher 3.

El juego de 2015.

Geralt lleva once años negándose a abandonar nuestras vidas y en algún momento tendremos que aceptar que probablemente vaya a seguir apareciendo en eventos cuando todos nosotros estemos jubilados. Imagino Gamescom 2047 presentando tecnología neuronal y videojuegos directamente proyectados dentro del cerebro mientras Geralt gana Best Hair Physics Remastered Ultimate Complete Edition. A estas alturas no descarto nada.

La realidad es que The Witcher 3: Wild Hunt volvió a destacar gracias a su presencia en Gamescom alrededor de la remasterización y del contenido Songs of the Past. El público eligió su presentación como Best Trailer / Announcement, también ganó Best Merch y el jurado reconoció su presencia con Best Booth. Tres premios que colocaron a CD Projekt RED al mismo nivel que SEGA en número de galardones.

Podemos reírnos de que un juego de once años siga acumulando premios, pero también hay que preguntarse por qué continúa generando semejante entusiasmo. The Witcher 3 no fue solamente un RPG excelente. CD Projekt RED construyó una propiedad intelectual que sigue teniendo valor cultural más de una década después. Geralt continúa siendo reconocible, su mundo sigue atrayendo jugadores y cualquier anuncio relacionado con aquella entrega genera una reacción que muchas nuevas franquicias pagarían por conseguir. Eso es un activo enorme para una compañía.

Aunque también tiene una cara que me preocupa bastante más... Estamos atravesando una generación enamorada de remakes, remasters, reboots y cualquier otra palabra inglesa que permita volver a vendernos algo que ya tenemos en la estantería. No tengo ningún problema con recuperar buenos juegos, mejorar su accesibilidad o permitir que una nueva generación los descubra. Lo que no quiero es que la industria interprete cada éxito de este tipo como una invitación para vivir permanentemente mirando hacia atrás.

The Witcher 3 merece seguir siendo celebrado. Pero también necesitamos que algún estudio esté desarrollando ahora mismo el The Witcher 3 de 2036.

SEGA consiguió Best Lineup, además de Best Audio con Alien: Isolation 2 y Best PC Game con Total War: WARHAMMER 40,000. No ganó únicamente porque uno de sus juegos tuviera un buen tráiler. El jurado reconoció el conjunto de títulos que llevó a Colonia.

Para mí, Best Lineup puede ser uno de los premios empresarialmente más valiosos de toda la feria. Un éxito puede aparecer por casualidad. Un catálogo sólido necesita planificación.

SEGA tiene horror con Alien, estrategia con Total War y continúa moviendo propiedades capaces de dirigirse a públicos muy distintos. Hace unos años parecía una compañía demasiado dependiente de unas pocas marcas reconocibles. Hoy vuelve a transmitir esa sensación de publisher que puede presentarse en una gran feria y enseñarte varias cosas sin que parezcan cinco versiones del mismo producto. Y viendo cómo está la industria, eso tiene bastante valor.

Durante los últimos años hemos visto demasiadas compañías apostándolo prácticamente todo a encontrar “el próximo gran juego como servicio”. Equipos enteros persiguiendo un mercado donde cada nuevo título tenía que convertirse en tu segundo trabajo, pedirte que entraras diariamente, completaras veinte desafíos y recordarte mediante una notificación que todavía no habías terminado el pase de batalla.

Que el catálogo premiado de Gamescom sea tan variado casi produce alivio.

Tenemos Total War: WARHAMMER 40,000 ganando en PC, Forza Horizon 6 como mejor juego de Xbox, Onimusha imponiéndose en PlayStation, Rayman Legends Retold llevándose el premio de Nintendo Switch 2 y Where Winds Meet ganando en móvil.

No hay una única receta.

Y esa puede ser una de las mejores noticias que deja la feria.

Porque durante bastante tiempo tuve la sensación de que todos los grandes publishers estaban mirando exactamente la misma hoja de Excel. Mundo abierto. Temporadas. Monetización recurrente. Retención. Engagement. Contenido infinito. Si algo funcionaba, inmediatamente aparecían veinte proyectos intentando reproducirlo.

Los Gamescom Awards 2026 dejan una fotografía bastante más sana. La industria continúa persiguiendo grandes negocios —nadie se ha convertido repentinamente en una ONG—, pero los proyectos que están llamando la atención lo hacen desde lugares bastante diferentes.

Metro 2039 entra por la atmósfera.

Alien: Isolation 2, por el sonido y la tensión.

Tides of Annihilation, por escala y espectáculo.

Onimusha, por el mando.

Y SEGA consigue destacar porque tiene más de una carta sobre la mesa.

Hasta Games Done Quick recibió el HEART OF GAMING Award, un reconocimiento especialmente bonito para una comunidad que ya ha recaudado más de 50 millones de dólares mediante sus eventos benéficos de speedrunning. Es una categoría completamente diferente al resto, pero me gusta que Gamescom la mantenga porque recuerda algo que las cifras de ventas suelen olvidar: la industria gaming también está construida por las personas que hacen cosas alrededor de los videojuegos que sus propios desarrolladores nunca imaginaron.

Entonces, ¿quién ganó realmente Gamescom 2026?

Si hablamos de trofeos, SEGA y CD Projekt RED, con tres cada una.

Si hablamos de compañía que sale especialmente reforzada, yo elegiría SEGA, porque sus premios llegan desde juegos diferentes y eso siempre me resulta más interesante que depender de una única propiedad.

Si hablamos de sorpresa, Tides of Annihilation ha conseguido colocar su nombre delante de muchísimo público.

Y si hablamos de qué premio me llevaría personalmente a casa, sigo teniendo bastante claro el mío.

Best Gameplay para Onimusha: Way of the Sword.

Porque después de una semana escuchando hablar de tecnología, presupuestos, nuevos motores, mundos cada vez mayores y presentaciones diseñadas para que nuestra mandíbula termine dos plantas más abajo, Capcom se ha llevado un premio por algo extremadamente revolucionario en 2026:

hacer que jugar sea divertido.

Y sí, lo digo con cierta ironía.

Pero tampoco tanta.

Los videojuegos pueden ser arte, negocio, espectáculo, competición, tecnología y uno de los productos culturales más influyentes del planeta. Podemos analizar su economía, sus gráficos y hasta el comportamiento de sus comunidades durante horas.

Pero cuando termina Gamescom, apagan los focos, desmontan los stands y desaparecen los tráileres gigantes de las pantallas de Colonia, queda una prueba bastante sencilla.

Coges el mando. Juegas. Y decides si quieres seguir.

Todo lo demás ayuda.

Pero eso todavía no lo sustituye.

Noticias Relacionadas

Radio Marca Baleares
80