Jaume Munar puso fin este miércoles a su participación en el Masters 1.000 de Roma tras caer en primera ronda frente al italiano Matteo Arnaldi por 6-3, 3-6 y 6-3 en un partido muy exigente, interrumpido varias veces por la lluvia y resuelto después de 2 horas y 33 minutos de batalla sobre la tierra batida del Foro Itálico.
El mallorquín, que el año pasado alcanzó los octavos de final en la capital italiana, volvió a dejar momentos de buen tenis, aunque terminó pagando el mayor ritmo competitivo y físico de un Arnaldi que llegaba reforzado tras proclamarse campeón del Challenger de Cagliari el pasado domingo.
El encuentro arrancó con máxima igualdad. Munar sostuvo el intercambio desde el fondo de pista y consiguió mantener el pulso hasta el 3-3 del primer parcial. Sin embargo, a partir de ahí empezaron a aparecer algunos errores no forzados del balear, que perdió consistencia en sus golpes y permitió al italiano abrir una pequeña brecha decisiva para adjudicarse el set por 6-3.
Lejos de venirse abajo, Munar reaccionó con carácter en la segunda manga. El de Santanyí elevó el nivel, recuperó agresividad y empezó a dominar muchos de los puntos largos. Más cómodo físicamente y con mejores sensaciones, devolvió el golpe con otro 6-3 para llevar el encuentro al tercer set.
Las interrupciones provocadas por la lluvia terminaron añadiendo todavía más incertidumbre a un partido que se mantuvo equilibrado durante buena parte del desenlace. Ambos jugadores sostuvieron largos intercambios desde el fondo de pista, aunque Arnaldi acabó imponiendo un punto más de intensidad en el tramo decisivo. Arropado además por el público italiano, el jugador transalpino terminó cerrando el partido y avanzó a la segunda ronda, donde se medirá al australiano Alex de Minaur, actual número ocho del mundo.
Para Munar, la derrota supone otro paso complicado en una temporada muy condicionada por la lesión en el brazo derecho que le obligó a perderse los torneos de Doha, Indian Wells y Miami. Más allá de las ausencias, el principal problema para el mallorquín ha sido llegar muy justo al arranque de la gira de tierra batida, una superficie en la que acostumbra a ofrecer su mejor versión.
Tras reaparecer en Madrid con una convincente victoria ante Alexander Shevchenko antes de caer frente a Casper Ruud, Roma aparecía como una buena oportunidad para recuperar sensaciones. El sorteo, sin embargo, tampoco ayudó demasiado. Arnaldi, pese a ocupar actualmente el puesto 106 del ranking ATP, llegaba en clara línea ascendente y con confianza después de varios meses complicados en el circuito.
De hecho, el italiano rompió ante Munar una racha de cinco derrotas consecutivas en cuadros principales ATP esta temporada. Además, equilibró el historial entre ambos, que queda ahora empatado, incluyendo también sus enfrentamientos previos en torneos Challenger.





