El tenista mallorquín Jaume Munar encara su participación en el Masters 1000 de Madrid en pleno proceso de recuperación tras varios meses de inactividad por una lesión en el húmero del brazo derecho. Después de reaparecer la semana pasada en Barcelona, el jugador de Santanyí prioriza ahora acumular minutos en pista por encima de los resultados.
«No tengo expectativas porque honestamente no las puedo tener. Me encantaría venir aquí y dar un titular ambicioso pero la realidad de mi tenis hoy no es esa. Me tengo que preparar partido a partido. Es un objetivo muy claro. Jugar un partido de primer nivel y ser competitivo, lo que no pasó en Barcelona. Intentaré ganar pero con que me vea competitivo será una victoria y después daré el cien por cien como profesional que soy para ganar», explicó el balear ante los medios.
Munar, que sufrió la lesión en el torneo de Róterdam, reconoció que el parón llegó en uno de los mejores momentos de su carrera. «Cuando uno está en un momento bueno como el que tuve en Róterdam, era casi el mejor de mi carrera y por eso nunca es fácil parar. Lo asumí bien. Ahora se me hace más pesado, esa cierta limitación física no me ayuda a nivel mental», señaló.
Aunque ya cuenta con el alta médica, el mallorquín admite que el proceso de adaptación sigue en marcha. «La lesión que tenía en el húmero está reabsorbida al cien por cien y a nivel diagnóstico estoy bien. Después hay una adaptación muscular. Ser capaz de ser funcional en la pista y eso me está costando un poco más», indicó, si bien subrayó que «ha habido un salto cualitativo» en su evolución reciente.
En Madrid, Munar debutará frente al kazajo Alexander Shevchenko, en un duelo que prevé exigente, aunque insiste en que su principal referencia debe ser su propio rendimiento. «Shevchenko es duro desde el fondo de pista que cuando está en un buen momento incomoda. Veo un partido a nivel físico difícil. Pero lo importante es verme a mi porque aún estoy lejos del nivel que estaba antes. Y eso pasa por verme a mi mismo y no al rival», afirmó.
Durante su preparación, el español ha compartido entrenamientos con el noruego Casper Ruud, vigente campeón del torneo, en un entorno que considera motivador dentro de su proceso de recuperación. «Soñé desde pequeñito jugar este tipo de torneos. Estoy en un proceso físico complicado. Llevo meses fuera. Estoy lejos de donde me gustaría estar a nivel tenístico pero creo que el apoyo de la gente y esa ilusión que se respira en estos torneos, en España, es parte de la recuperación que no es solo física, sino también mental», apuntó.
El balear también recordó su reciente experiencia en la Copa Davis, donde tuvo un papel destacado con el equipo español. «Siento el cariño de la gente. Después de la Copa Davis algo más, es verdad. He tenido partidos muy buenos. Sin ser un jugador de primera línea he tenido más apoyo del que esperaba. Nunca me ha defraudado el público español. Es un año diferente. La realidad es la que es y la suerte de jugar este torneo es muy alta», afirmó.
«La Copa davis fue la mejor experiencia de mi carrera. Cualquier cosa compartida es mejor por toda la gente y todo el país. Fue algo muy grande, con muchas emociones y esa semana, a pesar de no ganar el título, quedó para la historia», concluyó.





