Enric Mas afronta una nueva Vuelta a España con un discurso muy diferente al de otras temporadas. El ciclista de Artà, líder del Movistar Team junto a Cian Uijtdebroeks para la clasificación general, evita marcarse de inicio un objetivo concreto y asume que la presencia de Tadej Pogacar condicionará por completo el desarrollo de la carrera.
El mallorquín fue especialmente claro al analizar las opciones del resto de favoritos frente al esloveno. Mas considera que Pogacar es actualmente el gran dominador del pelotón y que será él quien determine cómo se corra La Vuelta. «Hará lo que quiera», aseguró antes del inicio de la ronda española, llegando incluso a admitir que en alguna jornada el esloveno puede abrir diferencias enormes respecto a sus rivales.
Una declaración llamativa viniendo de un corredor que conoce perfectamente lo que significa pelear por el podio de La Vuelta. Mas ha sido segundo en tres ocasiones y tercero en otra, pero esta vez prefiere aparcar las grandes promesas. Después de una temporada complicada y de no poder disputar la general del Giro de Italia como esperaba, su primer objetivo será comprobar hasta dónde puede llegar físicamente.
«Tengo que ir día a día», explicó el balear, que quiere utilizar el paso de las etapas para reencontrarse con su mejor nivel. Las sensaciones recientes invitan al menos a cierto optimismo: en la Vuelta a Burgos terminó quinto de la general, una actuación que supuso un paso adelante antes de afrontar la última gran vuelta de la temporada.
El propio Mas reconoce que hace dos años que no consigue disputar de verdad la general de una gran vuelta, por lo que no quiere situar ahora el podio como una obligación. Su idea es superar los primeros días, evaluar su estado y comprobar entonces cuál puede ser su techo en una carrera especialmente exigente.
La Vuelta comenzará este sábado en Mónaco y finalizará el 13 de septiembre en Granada. Mas señala especialmente la jornada de Andorra y la vigésima etapa, con el Collado del Alguacil, entre los momentos que pueden resultar decisivos. Para el mallorquín, más que realizar grandes anuncios antes de empezar, la clave será conseguir algo que no pudo hacer en sus últimas grandes vueltas: mantener la regularidad y no tener un mal día que le aparte definitivamente de la pelea.
Con Pogacar como favorito indiscutible, Mas cambia así el foco. Ya no habla abiertamente de ganar ni se impone el podio desde Mónaco. Primero quiere volver a sentirse competitivo. Y si aparece el mejor Enric Mas, La Vuelta volverá a colocarle frente a una oportunidad que históricamente ha sabido aprovechar mejor que ninguna otra gran vuelta.





