Hay personas que dejan huella y, como suele decirse, los homenajes hay que hacerlos en vida. Esa frase podría resumir perfectamente lo vivido este jueves en el Pabellón Rudy Fernández de Palma, escenario de un emotivo reconocimiento a Fernando Pastor, una de las figuras más importantes en la historia reciente del balonmano mallorquín.
El acto reunió a numerosas personas vinculadas al deporte del 40x20 a lo largo de varias generaciones para agradecer la trayectoria y dedicación de quien ha contribuido de manera decisiva al crecimiento de este deporte en las Islas Baleares.
La jornada arrancó con uno de los momentos más emotivos del homenaje. Las jugadoras que estuvieron a las órdenes de Fernando Pastor en los inicios del Club Handbol Marratxí quisieron rendir tributo a quien fuera su entrenador dedicándole una canción. Un gesto cargado de simbolismo hacia una persona que no solo ayudó a formar deportistas, sino también a educar y acompañar a varias generaciones de jóvenes.
Un partido para revivir recuerdos
Posteriormente se disputó un encuentro entre antiguos jugadores dirigidos por Fernando Pastor y el combinado Avebal Masters, grupo que cada jueves se reúne en el Pabellón Rudy Fernández para entrenar.
El homenajeado no quiso perder la oportunidad de volver a ocupar el banquillo y dirigió a su equipo en un partido marcado por el compañerismo, la nostalgia y los recuerdos compartidos por quienes coincidieron con él a lo largo de su extensa trayectoria deportiva.
El encuentro sirvió para reencontrar a antiguos jugadores y amigos del balonmano balear, muchos de ellos protagonistas de distintas etapas del crecimiento de este deporte en Mallorca.
Reconocimiento a toda una trayectoria
Tras la disputa del partido llegó el turno de los reconocimientos institucionales. Pedro del Brío, exjugador del Club Handbol Marratxí, entregó a Fernando Pastor una fotografía histórica en la que aparece dirigiendo al primer equipo de la entidad.
Por su parte, Juan Ramón Pons Bibiloni, en representación del Club Handbol Mallorca-Marratxí, hizo entrega de una placa en agradecimiento a su dedicación, compromiso y trabajo durante tantos años al servicio del club y del balonmano.
La Federación Balear de Balonmano también quiso sumarse al homenaje con otra placa de reconocimiento a una trayectoria ejemplar y a la contribución realizada por Fernando Pastor al desarrollo de este deporte en Baleares.
Una vida dedicada al balonmano
Visiblemente emocionado, Fernando Pastor agradeció todas las muestras de cariño recibidas durante una tarde muy especial, marcada por el reencuentro con antiguos jugadores, compañeras, compañeros y amigos.
Más allá de la figura del homenajeado, el acto sirvió también para poner en valor el trabajo de tantas personas que, desde la discreción y el esfuerzo diario, han contribuido durante décadas al crecimiento y consolidación del balonmano balear.
Una jornada cargada de emociones que permitió reconocer en vida a una de las personas que más han trabajado por este deporte en Mallorca y cuyo legado continúa presente en varias generaciones de jugadores y jugadoras.





