La élite del baloncesto femenino español vuelve 14 años más tarde a las Islas Baleares de la mano de Azulmarino
Azulmarino ya puede presumir de tener un trofeo nuevo en su vitrina tras haberse proclamado campeón el pasado sábado. Tras varias jornadas emocionantes en las que parecía que se decidiría todo en la última fecha, inesperadamente, el conjunto de Alberto Antuña se proclamó vencedor de la competición.
Tras 204 días, el ansiado primer puesto que conlleva el ascenso directo a Liga Femenina Endesa tiene dueño. Tan solo han hecho falta conseguir 28 victorias y una derrota para tocar las puertas del cielo.
Durante la campaña, no todo ha sido coser y cantar. A pesar de tener todos los números a favor, se ha tenido que convivir con la idea de tener un gran rival pisándote los talones jornada a jornada.
El curso 25/26 está por llegar a su fin. Una temporada en la cual el club ha estado a un nivel indescriptible, lleno de récords y alegrías. Azulmarino se ha encargado de situar al baloncesto balear en el mapa, haciendo ver a las nuevas generaciones que con esfuerzo y sacrificio se puede llegar a lo más alto.
El club se despide de una categoría que ha dado muchas alegrías, pero no puede esperar a brillar en la élite y compartir, junto a la hinchada, todos los momentos que quedan por vivir.
Este martes, Gabriel Subías, CEO de Azulmarino; Jordi Riera, director deportivo de Azulmarino; Alberto Antuña, director técnico de Azulmarino; y Maria España Almendro, capitana de Azulmarino, ofrecerán sus primeras declaraciones como entidad orgullosamente perteneciente a la Liga Femenina Endesa.





